LA TORTUGA QUE SE DESPERTÓ DE UN SOBRESALTO
Todo empezó un día en que la tortuga Natalia se despertó sobresaltada
porque escuchó un ruido muy fuerte que la sacó de su tranquilo sueño. Un poco
asustada se puso de pie sobre sus patitas y puso sus manos en su pecho. Sacó su
cabeza todo lo que pudo para averiguar quién había hecho ese horrible ruido que
la había despertado sobresaltada.
—¡Qué susto! ¿Quién ha chillado de esa manera que tanto me ha
asustado? —preguntó al aire.
Se acercó a la gallina Turuleta y le preguntó:
—¿Has sido tú la que ha chillado tan fuerte que me ha
despertado de un susto?
—No. Yo no grito así. Yo grito así “co-co-co-co-co-co”
Se acercó a la oveja Margarita y le preguntó:
—¿Has sido tú la que ha chillado tan fuerte que me ha
despertado de un susto?
—No. Yo no grito así. Yo grito así “beee-beeee-beee”
Se acercó a la vaca Micaela y le preguntó:
—¿Has sido tú la que ha chillado tan fuerte que me ha
despertado de un susto?
—No. Yo no grito así. Yo grito así “muuuu-muuu-muuuu”
Se acercó al grillo Manolito y le preguntó:
—¿Has sido tú el que ha chillado tan fuerte que me ha
despertado de un susto?
—No. Yo no grito así. Yo grito así “cri-cri-cri-cri-cri”
Se acercó al gallo Ambrosio y le preguntó:
—¿Has sido tú la que ha chillado tan fuerte que me ha
despertado de un susto?
—No. Yo no grito así. Yo grito así “kikiriki-kikiriki”
Se acercó a la abeja Matilda y le preguntó:
—¿Has sido tú la que ha chillado tan fuerte que me ha
despertado de un susto?
—No. Yo no grito así. Yo grito así “Bzzzz-Bzzzz-Bzzzz”
Se acercó al caballo Mariano y le preguntó:
—¿Has sido tú el que ha chillado tan fuerte que me ha
despertado de un susto?
—No. Yo no grito así. Yo grito así “jiiiiiii-jiiiii-jiiiii”
Se acercó al perro Lindo y le preguntó:
—¿Has sido tú el que ha chillado tan fuerte que me ha
despertado de un susto?
—No. Yo no grito así. Yo grito así “guau-guau-guau”
Se acercó al gato Luis y lo vio despeinado y oliendo a chamuscado
y le preguntó:
—¿Has sido tú el que ha chillado tan fuerte que me ha
despertado de un susto?
—Sí, he metido los dedos en un enchufe y mira cómo estoy. No
puedo decir MIAU —dijo, con una voz que parecía un trueno.
La tortuga Natalia, cuando descubrió a quien la había
despertado de un tremendo susto quiso vengarse dándole un golpe con su fuerte coraza.
Anduvo unos pasos hacia atrás para tomar impulso y chocarse fuertemente contra
el gato Luis pero cuando saltó y llegó a la cabeza del gato sintió pena viendo
todos sus pelos erizados y en vez de darle un porrazo le dio un besito.
Pobre gato. jajaja. Me gusta mucho tu cuento. Lo guardo para mis nietos.
ResponderEliminarEstupendo¡¡¡ a ver lo que dice el profe y lo ilustro jajajajaja
EliminarMe gusta mucho. Creo que todos los poemas, cuentos o canciones que repiten la onomatopeya de los ruidos característicos de varios animales, le encanta a cualquier niño.
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