miércoles, 22 de junio de 2022

Ejercicio 1A Purificación Mallén

 

LA TORTUGA QUE SE DESPERTÓ DE UN SOBRESALTO

 

Todo empezó un día en que la tortuga Natalia se despertó sobresaltada porque escuchó un ruido muy fuerte que la sacó de su tranquilo sueño. Un poco asustada se puso de pie sobre sus patitas y puso sus manos en su pecho. Sacó su cabeza todo lo que pudo para averiguar quién había hecho ese horrible ruido que la había despertado sobresaltada.

—¡Qué susto! ¿Quién ha chillado de esa manera que tanto me ha asustado? —preguntó al aire.

Se acercó a la gallina Turuleta y le preguntó:

—¿Has sido tú la que ha chillado tan fuerte que me ha despertado de un susto?

—No. Yo no grito así. Yo grito así “co-co-co-co-co-co”

Se acercó a la oveja Margarita y le preguntó:

—¿Has sido tú la que ha chillado tan fuerte que me ha despertado de un susto?

—No. Yo no grito así. Yo grito así “beee-beeee-beee”

Se acercó a la vaca Micaela y le preguntó:

—¿Has sido tú la que ha chillado tan fuerte que me ha despertado de un susto?

—No. Yo no grito así. Yo grito así “muuuu-muuu-muuuu”

Se acercó al grillo Manolito y le preguntó:

—¿Has sido tú el que ha chillado tan fuerte que me ha despertado de un susto?

—No. Yo no grito así. Yo grito así “cri-cri-cri-cri-cri”

Se acercó al gallo Ambrosio y le preguntó:

—¿Has sido tú la que ha chillado tan fuerte que me ha despertado de un susto?

—No. Yo no grito así. Yo grito así “kikiriki-kikiriki”

Se acercó a la abeja Matilda y le preguntó:

—¿Has sido tú la que ha chillado tan fuerte que me ha despertado de un susto?

—No. Yo no grito así. Yo grito así “Bzzzz-Bzzzz-Bzzzz

Se acercó al caballo Mariano y le preguntó:

—¿Has sido tú el que ha chillado tan fuerte que me ha despertado de un susto?

—No. Yo no grito así. Yo grito así “jiiiiiii-jiiiii-jiiiii”

Se acercó al perro Lindo y le preguntó:

—¿Has sido tú el que ha chillado tan fuerte que me ha despertado de un susto?

—No. Yo no grito así. Yo grito así “guau-guau-guau” 

Se acercó al gato Luis y lo vio despeinado y oliendo a chamuscado y le preguntó:

—¿Has sido tú el que ha chillado tan fuerte que me ha despertado de un susto?

—Sí, he metido los dedos en un enchufe y mira cómo estoy. No puedo decir MIAU —dijo, con una voz que parecía un trueno.

La tortuga Natalia, cuando descubrió a quien la había despertado de un tremendo susto quiso vengarse dándole un golpe con su fuerte coraza. Anduvo unos pasos hacia atrás para tomar impulso y chocarse fuertemente contra el gato Luis pero cuando saltó y llegó a la cabeza del gato sintió pena viendo todos sus pelos erizados y en vez de darle un porrazo le dio un besito.

3 comentarios:

  1. Pobre gato. jajaja. Me gusta mucho tu cuento. Lo guardo para mis nietos.

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    1. Estupendo¡¡¡ a ver lo que dice el profe y lo ilustro jajajajaja

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  2. Me gusta mucho. Creo que todos los poemas, cuentos o canciones que repiten la onomatopeya de los ruidos característicos de varios animales, le encanta a cualquier niño.

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